Los antidepresivos son medicamentos utilizados para tratar la depresión, pero también pueden emplearse en trastornos de ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), trastorno por estrés postraumático (TEPT), dolor neuropático y otras condiciones. Su objetivo es regular la actividad de neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo y otras funciones cerebrales. Es importante recordar que no todos funcionan igual ni son adecuados para todas las personas. 1. ISRS (Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina) Son los más utilizados como tratamiento de primera línea. Ejemplos - Fluoxetina - Sertralina - Escitalopram - Citalopram - Paroxetina ¿Cómo funcionan? Aumentan la disponibilidad de serotonina en el cerebro. Se utilizan para - Depresión - Ansiedad - TOC - Trastorno de pánico - Fobia social Ventajas - Buena eficacia. - Generalmente bien tolerados. - Menor riesgo de efectos adversos graves que generaciones anteriores. Efectos secundarios frecuentes - Náuseas - Disminución de la libido - Retraso del orgasmo - Insomnio o somnolencia (según el medicamento) 2. IRSN (Inhibidores de la Recaptación de Serotonina y Noradrenalina) Ejemplos - Venlafaxina - Desvenlafaxina - Duloxetina ¿Cómo funcionan? Actúan sobre: - serotonina - noradrenalina Además pueden ayudar en - Dolor neuropático - Fibromialgia (algunos) - Dolor musculoesquelético crónico 3. Antidepresivos tricíclicos (ATC) Son más antiguos, pero siguen teniendo indicaciones específicas. Ejemplos - Amitriptilina - Imipramina - Nortriptilina Ventajas Pueden ser útiles en: - dolor crónico, - migraña, - algunos trastornos del sueño. Desventajas Suelen producir más efectos secundarios: - boca seca, - estreñimiento, - somnolencia, - mareo. 4. IMAO (Inhibidores de la Monoaminooxidasa) Hoy se utilizan con mucha menos frecuencia. Ejemplos - Fenelzina - Tranilcipromina Son eficaces en algunos casos de depresión resistente, pero requieren restricciones alimentarias y vigilancia por posibles interacciones.