🌱 A veces pensamos que el estrés viene de trabajar demasiado, de tener mucho que hacer, de tener la agenda llena y la cabeza a tope. 📅🧠 Pero… ¿y si el verdadero problema no fuera la cantidad de trabajo, sino otra cosa? 🤔 Muchas personas trabajan muy duro y, aun así, se sienten tranquilas y felices con lo que hacen. 💼😊 Y, al mismo tiempo, hay gente sin trabajo que está completamente estresada y angustiada. 😟 Entonces, queda claro: no es solo el trabajo lo que nos estresa. El estrés, muchas veces, viene de algo que sí podemos hacer pero estamos evitando. 😶🌫️ Una decisión que no tomamos, una conversación incómoda que aplazamos, un problema que vemos, pero hacemos como si no existiera. 🙈 Cuando sentimos esa incomodidad en el pecho, esa preocupación que aparece una y otra vez, es como una alarma interna: 🚨 “Hay algo que estás ignorando y que deberías empezar a actuar”. La magia pasa cuando hacemos el primer movimiento. ✉️📲 Hacer esa llamada, mandar ese correo, preguntar lo que nos da pena, pedir ayuda, decir “tenemos que hablar”. Comenzar esa comunidad! (Y ser parte de los 300🔥) Aunque el problema no se solucione al instante, el simple hecho de actuar baja el nivel de estrés. 🌬️ Porque el verdadero peso no está en el problema, sino en postergar lo que sabemos que debemos hacer. Ignorar lo importantees como cargar una mochila invisible todo el día. 🎒 No se ve, pero cansa, agota y nos quita paz. Al final, el estrés muchas veces no viene de hacer demasiado, sino de dejar sin hacer eso que sabemos, en el fondo, que nos toca a nosotros. 💡