AMOR FATI, ama lo que es.
Mañana tenemos sesión en la escuela, te dejo este pequeño texto del libro. CUANDO A TU COCHE SE LE ESCAPAN LOS CABALLOS. Era lunes. Y no un lunes cualquiera. Era ese lunes donde te levantas con ganas de cambiar tu vida. Te duchas con la música a tope, te vistes con dignidad, te preparas un café como si fueras a recibir el Nobel de la paz interior. Sales de casa motivado, con la playlist que dice “hoy es el día”. Bajas al coche… y el cabrón no arranca, ni un suspiro, solo un silencio que huele a traición mecánica. Sientes como si la vida te escupiera en la cara y te cagas en todo, llamas a la grúa, haces números mentales y te preguntas si puedes vender un riñón por Wallapop. Pierdes el autobús y acabas en el metro, apretado entre una señora que huele a colonia de funeral y un tipo que respira ajo por los ojos. Y entonces, sin buscarlo, lo escuchas. Dos personas hablando. Una dice: “Voy a dejar el trabajo, no puedo más.” La otra contesta: “Entonces ya lo sabes. Lo que necesitas no es valor. Es decisión.” Te quedas en silencio, como si una flecha invisible te hubiese dado justo entre ceja y ceja. Porque llevas meses disparando sin saber a qué. Meses creyendo que la vida te debe algo por el simple hecho de esforzarte. Como si la disciplina garantizara resultados, como si todo tuviera que tener sentido ya mismo. Y de pronto entiendes. No estabas mal porque el coche no arrancó. Estabas mal porque esperabas que todo saliera como tú querías. La vida es una selva con sentido, aunque no lo veas al principio. Y ese coche que hoy no arrancó te llevó justo al lugar donde tenías que estar, en el vagón equivocado, en el momento exacto. Escuchando lo que necesitabas. El día que en principio apuntaba maneras acabo más jodido de lo que pensabas. Pero ahora agradeces todos los obstáculos, ya que te llegó un maravilloso mensaje del universo. Ahí te acuerdas del arquero. Ese que entrenaba con toda su alma y aun así falló con la flecha y se hizo arquero del reino. Porque eso es lo único que puedes controlar: tu preparación, tu actitud, tu forma de entregarte.