Construí una guitarra de una ventana vieja, le puse empeño y cariño, pastilla y caja de resonancia. Hoy me sirve de terapia para mi izquierda ejercitar, no suena nada mal y compañía me hace. Cuando la acaricio, saca notas al aire que la hacen vibrar... ¡Quién sería capaz de pensar que una ventana, tres cuerdas y un cajón de madera fuese a sonar!.............. AlmaNegra.