Mis chicas, esta tarde de sábado me ha dado por pensar en algo que quizá merece que nos sentemos un momento con nosotras mismas. Quedan 75 días para terminar el año. Y antes de pensar en todo lo que todavía falta, me gustaría que hiciéramos algo distinto: mirar por un momento a la mujer que empezó este 2026. ¿Os acordáis de ella?… ¿Qué quería? ¿Qué le preocupaba? ¿Qué pensaba que a estas alturas ya tendría resuelto? ¿Con qué energía empezó enero? ¿Qué cosas todavía le daban miedo? Porque a veces llegamos a octubre mirando únicamente lo pendiente y se nos olvida algo muchísimo más importante: también hemos cambiado nosotras. Quizá hoy gestionas de otra manera algo que en enero te habría desbordado. Quizá cuidas mejor tu cuerpo. Quizá has aprendido a volver cuando una semana se complica. Quizá dices algún “no” que antes te costaba muchísimo. Quizá ya no persigues cosas que dejaron de representarte. Quizá todavía queda trabajo por hacer, pero ya no eres la mujer que empezó y crecer no hace ruido. A veces crecer es darte cuenta de que algo ya no te duele igual, que una situación que antes te quitaba la paz ahora sabes colocarla, que confías más en tu criterio, que vuelves antes a ti, que ya no necesitas hacerlo todo perfecto para sentir que estás avanzando. Y ahora sí quiero que miremos hacia delante. 75 días. No para apretarnos. No para intentar meter en dos meses todo lo que creemos que no hicimos durante diez. Sino para preguntarnos con calma: ¿Qué me gustaría haber dejado atrás cuando llegue el 31 de diciembre? ¿Qué quiero haber cuidado un poquito mejor? ¿Qué pequeña promesa conmigo quiero empezar a cumplir de verdad? ¿Y cómo quiero sentirme cuando mire este año desde el último día? Porque todavía hay año, quedan entrenamientos, conversaciones, decisiones, oportunidades, sábados, planes, momentos de orgullo y mucho espacio para sorprendernos a nosotras mismas. Y por eso, chicas, esta próxima semana quiero que nos reunamos aquí, dentro de nuestra comunidad, en un directo muy especial, un encuentro entre nosotras.