Volvamos a pisotear los charcos
Olvidamos el ritmo de la lluvia sobre el suelo, el brillo de la tierra cuando el agua la abraza, y cambiamos el salto en un charco por el miedo a una mancha, por la calma que atrasa. Nos pusimos la armadura de la gente seria, limpiamos el barro de nuestros zapatos, y en esa limpieza, perdimos la fiesta, los gritos de asombro y los ratos bonitos. ¿Cuándo el "qué dirán" pesó más que el instinto? Vivimos cuidando la ropa, la cara y la casa, mientras el alma se apaga, se apaga!!. Deja que el niño corra, que la mancha florezca, que aprenda que el mundo se siente en la piel. Que no sea su infancia una jaula que crezca, sino un salto infinito, dulce como la miel. Volvamos, amigo, a la bendita torpeza, a la vida que ensucia pero que nos libera. Que no gane la prisa, ni gane la apariencia. La felicidad siempre nos espera afuera..... ....... AlmaNegra.