Autopercepción y adherencia...🥹
Ayer subí un post con un gráfico que muestra el % de cambio (adaptación) de los tejidos corporales a lo largo del tiempo, lo cual siempre dependerá del tipo, la calidad y la frecuencia del estímulo que le demos. Por un lado, es cierto que entender la teoría —y en este caso, la fisiología del cuerpo— es fundamental para enfrentarnos al reto de querer cambiar la realidad y el estado en el que estamos. La ciencia te da el mapa, te explica qué se adapta, cuánto y en qué plazos. Pero el conocimiento por sí solo no garantiza adherencia, ni compromiso, ni continuidad. Y sin continuidad, no hay adaptación posible. Nuestro compañero @Alberto Benavides mencionó algo clave en este contexto: la autopercepción, tanto del propio cuerpo como del entorno interno (creencias, expectativas, narrativa personal). Esa parte “mental” es la que determina: - si confías en el proceso - si te sientes capaz - si interpretas la incomodidad como amenaza o como progreso - si mantienes la adherencia cuando el progreso es lento - si el sistema que usas te sostiene o te sabotea Es esa correspondencia entre lo que haces, lo que sientes y lo que crees lo que convierte un estímulo en un hábito y un hábito en una transformación. El cuerpo tiene la capacidad de adaptarse y mejorar, sí… Pero al fin y al cabo, es la mente la que decide si vas a entrenar, si te quedas cuando empieza a ponerse incómodo, si vuelves al día siguiente y si sigues sigues con el proceso. Así que, para poder tener un proceso exitoso, vamos a tener que convencer a nuestra mente que este es el camino adecuado. Yo me comprometo a darte la mejor información posible y guiarte en el proceso cuando estés preparado/a. ¿Qué estrategias se te ocurren para dominar y convencer a la mente de instaurar e implementar un nuevo hábito saludable en tu vida?