Tenia miedo, miedo al cambio de muchas áreas de mi vida, que terminaran conmigo, quedarme sin trabajo, que mi familia ya no me apoyara y que todo en general saliera mal. Y para no hablar mucho de lo que paso, todo lo que le tenia miedo termino pasando. Me costo mucho, pararme de mi cama y querer seguir adelante por poco y tomo una decisión errada. Pero en lo más profundo de mi corazón sabemos que nos amamos, y decidí buscar ayuda no de gente que conocía sino de la persona que debemos amar más que a nadie a uno mismo, así que mire cursos, videos y libros para saber como podía cambiar lo que estaba pensando de mi misma, no fue fácil. Muchos días solo podía hacer pequeñas tareas como bañarme, sacar al perro. Después entendí no tenia que dar pasos muy grandes para lograr el objetivo: ayudarme a mi misma a salir del hueco en el que estaba. Es irónico porque tenemos tanto miedo de cambiar lo que ya conocemos que no damos paso a que de pronto algo mejor pase, a mi me toco a las malas perderme completamente. Para buscar la persona que quiero ser, no fue nada fácil he llorado, no he dormido, acudo a la anestesia para no sentirlo porque duele y duele mucho, pero sentirme morir me ha brindado la oportunidad de ver quien soy, con hábitos nuevos, hobbies nuevos, amigos nuevos, trabajo nuevo, profesión nueva. Morir no solo es literalmente que dejemos de existir, a veces perdernos en personas o cosas malas que también nos pasa es un tipo de muerte, por eso el dejar todo eso que aquello que no, nos gusta es renacer. Siento que a veces ni siquiera es tan radical de un día a otro, no. Pequeñas cosas nos llevara hacer esa versión de nosotros mismos que amemos tal cual seamos.