En el podcast ya hemos hablado de la dosis mínima necesaria para mantener las ganancias de fuerza: aproximadamente cinco sets duros, cerca del fallo, a la semana. Por eso me ha gustado encontrar este vídeo sobre la misma pregunta aplicada a la capacidad cardiorrespiratoria. Los estudios que comenta son bastante claros. Después de diez semanas entrenando seis días por semana, los participantes pudieron reducir mucho la frecuencia o hasta un 67% la duración del entrenamiento y mantener su VO₂ máx., siempre que conservaran una intensidad alta. Cuando redujeron la intensidad, el VO₂ máx. cayó entre un 4% y un 10% en apenas cinco semanas. Eso sí, los protocolos eran bastante brutales: intervalos de 6 × 5 minutos en bici y sesiones de cinta intentando recorrer la máxima distancia posible durante 30-40 minutos. En los 80 la gente debía de ser de otra pasta. También conviene recordar que el VO₂ máx. depende de varios factores: gasto cardíaco, volumen sanguíneo, transporte de oxígeno y capacidad del músculo para utilizarlo. Algunos de estos componentes se desadaptan bastante rápido. Lo que me gustaría saber es si la readaptación ocurre con la misma rapidez cuando reintroducimos el trabajo de alta intensidad después de un tiempo. Y ahora os pregunto: • ¿Hacéis algún tipo de cardio dedicado? • ¿Qué modalidad y por qué la hacéis? Nos vale todo: correr, nadar, bici, artes marciales, rucking, remar… Contadnos qué hacéis, aunque no lo llaméis “cardio”.