Tomás, nuevamente encantada del encuentro del miércoles 25 en la mentoría. Primero agradecerte por compartir tus vivencias, pues así crecemos en entendimiento; otra cosa es con guitarra como dicen y cuando el conocimiento es aplicado a la vida, todo parece cobrar mayor sentido. Resoné mucho en esta sesión porque es tan importante verse y tratarse a uno mismo con Amor, con esa frecuencia de Gratitud a nuestro niño interior por la solución que encontró al problema que enfrentó. Claro, ahora podemos ver nuevas soluciones, más adecuadas a nuestro nuevo entendimiento, pero como tú bien dijiste, sirvió su propósito, No ha sido un error. Honrar esas vivencias nos permite desde el momento presente ver nuevas posibilidades y elegir, elegirnos. Aquí es donde yo he tenido que preguntarme, cuando tengo claridad en la versión de mí que quiero experimentar, lo que tu llamas el VOR, ¿qué estoy dispuesta a hacer? ¿cuánto estoy dispuesta a comprometerme con esta idea, con esta identidad? ¿cuántos días voy a darme para sostener los hábitos y prácticas que corresponden a esta nueva yo? 6 semanas, 3 meses, 2 años, o los días que se requieran para verme realizada. Lo hermoso de este proceso que nos describes es que para avanzar sólo basta iniciar, un día a la vez, cada paso cuenta. Una buena elección me llevará a otra y así se define mi camino, así logro sostener la frecuencia y generar coherencia entre mis estados del ser. Y ciertamente estar en esta comunidad, en sincronía, es una enorme ventaja para sostenerla, porque la frecuencia vibratoria más elevada me permite entrar en resonancia y me jala directamente, constantemente, como quien te da la mano y te levantas, hasta que logre habitarme en esta nueva identidad.🌱