cuantas primaveras, cuantas noches de sábado, cuantas incursiones y excursiones hasta agotar la noche y acabar agotado, volviendo a casa virgen.
Las noches de sábado lo pienso e intento borrar muchos recuerdos en los que bebía, fumaba, oía música espantosa y a veces más...... todo menos drogas y cuartos oscuros. Que reprimido era (decían muchos)
que bonitos los sábados por la noche sabiendo que no tengo que forzar nada ni aparentar nada ni dar la imagen de nada.
Sábado noche feliz y sin fiebre