Porque cada péptido trabaja en un receptor diferente, con una función distinta dentro del cuerpo.
No es como mezclar medicamentos fuertes: los péptidos son secuencias específicas de aminoácidos que actúan como señales.
👉 No compiten por el mismo receptor
👉 No anulan el efecto del otro
👉 No se “pelean” en tu cuerpo
👉 No saturan un órgano como el hígado o los riñones
👉 No cambian la absorción de otro péptido
Por eso puedes usar, por ejemplo:
- Tirzepatide (receptor GLP-1/GIP)
- Cagrilintide (receptor amilina)
- MOTS-C (mitocondrias)
- 5-Amino 1-MQ (enzima NNMT)
- Glow (colágeno y piel)
- Sermorelin (hormona del crecimiento)
- NAD+ (energía celular)
Cada uno trabaja en su propia vía, como equipos diferentes haciendo su parte.
La clave es esta:
Los péptidos no son fármacos que bloquean o inhiben; son señales que activan funciones naturales del cuerpo.
Por eso se pueden combinar, y muchas clínicas usan stacks de 3 a 6 péptidos sin problema.
Y lo más importante:
Lo que SÍ hay que respetar es:
✔️ Dosis adecuadas
✔️ Frecuencia correcta
✔️ Hidratación
✔️ Escuchar el cuerpo
Pero interferencia entre ellos… no existe.