La mayoría de las personas sabe que le falta dinero. Lo sienten al final del mes, cuando el saldo no alcanza o cuando evita revisar su cuenta bancaria porque sabe lo que va a encontrar.
Pero muy pocos saben exactamente a dónde se fue.
Yo fui uno de ellos durante años. Tenía ingresos, tenía gastos, y al final del mes simplemente "no sobraba nada."
Lo atribuía a los precios, a la economía, a los imprevistos. A todo menos a mí.
El día que abrí un archivo y empecé a escribir cada peso que entraba y cada peso que salía, me encontré con una verdad incómoda.
No era que el dinero no alcanzara. Era que yo nunca lo había visto de frente.
Eker lo dice de una forma que no se olvida. No puedes cambiar lo que no reconoces. Y yo llevaba años sin reconocer nada.
Ese archivo cambió todo. No porque fuera mágico, sino porque me obligó a ser honesto conmigo mismo por primera vez.
¿Tú sabes exactamente a dónde se va tu dinero cada mes, o también lo estás adivinando?