Una persona de aquí de la comunidad me dejó un comentario esta semana que me encantó, dijo que ya se observa cuando le viene el bicho descontrolado de querer gastar y que ahora puede darle permiso o no con consciencia, y esa sola frase vale oro porque ahí está el secreto que a casi nadie le enseñan, que muchas veces no gastamos porque necesitemos algo, gastamos para tapar algo que estamos sintiendo. Y esto no le pasa solo a las personas, hasta a los negocios les pasa que gastan peor justo cuando andan presionados o de malas en lugar de cuando de verdad les conviene, y con nosotros es igual, tuviste un día pesado y te premias con una compra, andas aburrido y te metes a ver ofertas sin buscar nada en específico, te sientes triste o ansioso y de repente ya andas con el carrito lleno, y esa compra sí te da un alivio pero dura poquito, porque el hueco que estabas tapando no era de cosas sino de un sentimiento, así que al ratito vuelve el vacío y vuelve el bicho. Piénsalo como un negocio serio, ninguna empresa bien manejada compra por impulso ni porque el dueño amaneció de malas, deciden en frío, con la cabeza, viendo si de verdad les conviene, y por eso les rinde el dinero, y contigo es igual, el problema no es que quieras darte tus gustos, el problema es cuando quien está decidiendo la compra es tu emoción del momento y no tú. Y aquí está lo bueno, no se trata de prohibirte nada ni de vivir amargado, se trata de algo más simple, la próxima vez que sientas esas ganas bien fuertes de comprar párale tantito antes de pagar y pregúntate qué estoy sintiendo ahorita, nada más ponerle nombre, porque cuando nombras la emoción de repente pierde su fuerza y ya puedes decidir tú con la cabeza fría si de verdad lo quieres o si nada más querías sentirte mejor un rato. No puedes controlar lo que ni siquiera te das cuenta que está pasando, así que el primer paso no es gastar menos, es empezar a cacharte, y solo con eso ya vas a decidir distinto. ¿Cuál es la emoción que más te hace gastar a ti, el estrés, el aburrimiento, la tristeza, o el premiarte? Dímelo aquí abajo sin pena, que seguro no eres el único.