Hay algo que quisiera explicar y que cuando lo entiendes no puedes dejar de verlo en tu propia vida. Tu mente tiene una temperatura financiera programada. Un número, una cantidad, un nivel de dinero que tu cerebro considera normal. Y sin importar lo que pase, siempre vas a regresar a ese número. Si te va bien un mes y ganas más de lo normal, aparece algo que se lleva el extra. Un gasto inesperado, una celebración, una "oportunidad" que resulta ser un hueco. Y regresas al mismo nivel. Si te va mal y ganas menos, algo aparece para compensar. Un trabajito extra, un préstamo, algo. Y regresas al mismo nivel. No es mala suerte. No es el universo en tu contra. Es tu termostato financiero haciendo exactamente lo que fue programado para hacer. Mantenerte donde siempre has estado. Yo lo viví anteriormente, hubo épocas donde ganaba más y al final del año tenía exactamente lo mismo que el año anterior y no porque no trabajara, sino porque mi termostato interno no estaba listo para sostener más. El presupuesto que construiste esta semana no es solo un ejercicio de números. Es la primera vez que le dices a tu mente que estás listo para ver más y sostener más. ¿En qué número crees que está programado tu termostato hoy?