Hubo un momento en mi vida en que todo lo que veía afuera me parecía el obstáculo.
La economía estaba difícil, los clientes no pagaban, el mercado estaba complicado.
Tenía una explicación para todo y ninguna de esas explicaciones me incluía a mí.
Ese fue el problema.
T. Harv Eker lo dice de una manera que duele cuando lo lees por primera vez: tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior. No lo quería creer. Pero cuando empecé a ser honesto conmigo mismo, vi que tenía razón.
No era el mercado. Era cómo yo pensaba sobre el dinero. Era el miedo que no reconocía como miedo. Era la comodidad disfrazada de prudencia.
El día que dejé de buscar el problema afuera y empecé a trabajar en lo de adentro, las cosas empezaron a moverse. Despacio al principio, pero se movieron.
Nadie llega aquí por accidente. Si estás en esta comunidad es porque algo en ti sabe que hay más, que puedes más y que el siguiente nivel existe.
¿Qué es lo primero que te gustaría mejorar de ti mismo para crecer en lo económico? No tiene que ser grande, puede ser algo pequeño y cotidiano. Cuéntame aquí abajo.