Anoche perdí el móvil, aunque ya lo tengo localizado, y ha sido raro pasar la noche sin él. Pero más raro aún hay sido salir de casa sin móvil y hacer mis actividades cotidianas. Me ha resultado muy interesante como se siente su ausencia como algo orgánico, como algo que forma para de ¿tu cuerpo?. Realmente no sé cómo explicarlo. No me he asustado en ningún momento ni me he estresado para nada, cosa que me congratula. Tan solo he estado en modo observación.