La mayoría planifica la semana desde las tareas con una lista de pendientes, reuniones, objetivos… Todo enfocado en el hacer.
Las personas que más crecen planifican desde algo diferente: la identidad.
Primero deciden quién van a ser. Luego deciden qué van a hacer y esa diferencia de orden lo cambia todo.
El ritual de los 15 minutos:
Pregunta 1: ¿Quién quiero ser esta semana? Una palabra o frase que defina cómo quieres operar. Consistente, valiente, enfocado, presente. Lo que necesitas más en este momento.
Pregunta 2: ¿Qué decisión llevo tiempo evitando? Hay una. Siempre hay una. Esta semana la tomas.
Pregunta 3: ¿Qué hábito voy a proteger sí o sí? No el que quieres añadir. El que ya tienes y que es la base de todo lo demás.
Pregunta 4: ¿A quién voy a ser este semana para las personas de mi entorno? Tu mejor versión no solo te beneficia a ti. Beneficia a todos los que te rodean.
Pregunta 5: ¿Qué aprendí la semana pasada que voy a aplicar esta? Cierra el ciclo. El que no integra lo aprendido vuelve a empezar desde cero cada semana.
15 minutos hoy se convierte en una semana completamente diferente mañana.
¿Cuál es la palabra que define quién vas a ser esta semana?