A veces queremos renunciar
Sí, a mí también me ha pasado. Esos momentos en que parece que no avanzas, que el estrés de la vida te abruma y que no parecen abrirse las puertas que necesitabas. Y, ¿sabes qué?, es muy probable que necesites una breve pausa. Ya sea durante tu práctica, si tienes una canción que no te acaba de salir, o cuando estás haciendo un plan de marketing para sacar tu proyecto adelante. A veces darse “cabezazos” contra una misma cosa repetidamente no es lo más productivo. A veces, salir a caminar, saltar, beberse una infusión o llamar a una amiga para que te hable de cualquier cosa menos de trabajo es lo que te va a permitir “resetear” el sistema y encontrar nuevas maneras de abordar lo que tanto te angustiaba. Así que, la próxima vez que te sientas estancada, prueba a darte una pausa y ya verás como probablemente te sea más fácil superar lo que te estaba bloqueando. Hang in there, pollito! Ahora cuéntame, cuando te bloqueas, ¿quieres mandarlo todo a volar por los aires o sueles hacer algo para despejarte? ¿Cuál es tu vía de “reset”?