Un minuto
Hay una costumbre muy curiosa.
Vamos de un sitio a otro tan deprisa...
que muchas veces vemos el paisaje.
Pero no llegamos a mirarlo.😏
Este verano prueba una cosa.
Solo te llevará un minuto.
Cierra los ojos.
Si llevas un aceite esencial contigo, huélelo despacio.
Y si llevas un cristal, sostenlo entre las manos.
Si no llevas ninguna de las dos cosas...
No pasa absolutamente nada.
Haz tres respiraciones profundas.
Ahora abre los ojos muy despacio.
Y durante un minuto...
no tengas prisa.
Solo observa.
Siente el aire.
Escucha los sonidos.
Fíjate en los colores.
En los olores.
En las personas.
En el mar.
En la montaña.
O simplemente en la vida que está pasando delante de ti.
Porque muchas veces creemos que recordamos los lugares.
Y en realidad...
lo que recordamos es cómo nos sentimos cuando estuvimos allí.
Y para sentir un momento...
primero hay que estar en él.