EXPERIENCIA CERCANA A LA MUERTE (ECM) DE JUNG
Es digno de mencionar el relato del psicólogo Carl Jung, quien describió una experiencia casi mística tras sufrir un paro cardíaco en 1944. Aunque las ECM no se habían bautizado como tales entonces (habría que esperar hasta 1975), la de Jung podría haber sido una. Leamos su descripción: "Al principio de 1944 me rompí un pie, y a este infortunio le siguió un ataque al corazón. En un estado de inconsciencia experimenté delirios y visiones, las cuales deben haber empezado cuando estaba colgado al borde de la muerte (…). Las imágenes eran tan tremendas que yo mismo concluí que estaba cerca de la muerte. Mi enfermera me dijo luego «fue como si tu estuvieras rodeado de un resplandor brillante». Ella añadió que había observado este fenómeno algunas veces en el proceso de morir. Yo había llegado a mi límite máximo, y no sabía si estaba en un sueño o en un éxtasis." A continuación Jung describe su visión, viéndose suspendido en el espacio, flotando mientras observa el globo terráqueo, y «bañado en una gloriosa luz azul». Prosigue y remarca que: «(...) esta experiencia me dio una sensación de extrema proeza, pero a la vez de una gran plenitud. Ya no había nada que quisiera o deseara. Yo existía en una forma objetiva; yo era lo que había sido y vivido. Al principio, una sensación de aniquilación predominaba, de haber sido despojado o saqueado; pero pronto eso dejó de tener importancia (…). Tenía todo lo que era, y era todo.» Estos testimonios los encontramos repartidos por toda la historia de la humanidad. Son ciertamente fascinantes a nivel histórico y psicológico, pero podrían parecer anecdóticos e incluso irrelevantes desde un punto de vista científico. ¿De dónde viene pues este interés relativamente reciente por las ECM? ¿Cómo se produjo el trasvase de este tema del ámbito de la religión y el arte al de la ciencia y la medicina? Álex Gómez-Marín. La ciencia del último umbral. Un viaje a los límites de la vida, la muerte y la consciencia. 2025. Barcelona, Temas de Hoy - Editorial Planeta, 2025