¿Conocías la diferencia?
La actitud postural se refiere a la manera en que el cuerpo se organiza frente a la gravedad y se adapta al entorno, reflejando factores como el estado emocional, la conciencia corporal, los hábitos diarios, la condición física y los patrones de movimiento. Es una expresión corporal inconsciente que revela cómo te mueves, cómo te sostienes y cómo te sientes. La actitud postural se puede reeducar a través de ejercicios que crean nuevas conexiones neuronales, activando la musculatura postural profunda y enseñando al cuerpo a reorganizarse.
La postura, en cambio, se refiere a la disposición de los diferentes segmentos del cuerpo en el espacio, considerando la mínima tensión y rigidez para la máxima eficacia. La postura ideal es la que permite la máxima eficacia y se mantiene en el tiempo.
Ambos conceptos son importantes para la buena salud postural y deben ser entendidos y aplicados correctamente para evitar desequilibrios y mantener una buena salud física y mental.
En resumen:
- Postura = la forma que adopta tu cuerpo en un momento concreto. Es la foto.
- Actitud postural = la manera en que tu cuerpo gestiona la gravedad, el tono y el entorno para llegar a esa postura. Es el proceso, la intención tónica, el patrón de organización.