Después de ver el video del síndrome del impostor de Emil, me resuenan un par de ideas.
Que cuando se genera esa duda de ti mismo, es algo bueno ser consciente de eso, pero no anclarse en ese pensamiento negativo de no ser suficiente. Yo lo utilizo justo como activador para “recordárme”, que sí que valgo.
Estos días, en la empresa familiar en la que trabajo, estoy aplicando tarifas mejores, sin tener ese miedo a cobrar más.
En mi emprendimiento (consulta de psicología), todavía esto me cuesta más. Pero al menos ya me atrevo a comunicarme con mi audiencias, a aceptar el rechazo, a dejar ir a personas….
Todavía no aplico tarifas superiores a los pocos clientes que tengo. La confianza no la tengo, estoy en sesiones 1a1. Pero sé que desbloquearé eso también, y podré llegar a tener confianza en ofrecer mi autenticidad en crudo.
Recuerdo todo el camino, (lo que soy, lo que fui, de donde vengo, mis raíces, lo que superaron mis ancestros), todas mis versiones e identidades múltiples, lo que me han ayudado, lo que he vivido, los problemas que he resuelto en mi vida y que me han hecho llegar donde estoy…. Y a tener esta actitud para afrontar lo que pueda llegar, que es incógnita.
Es inevitable elevarse.
¡Gracias Emil por el soporte!
¡Un abrazo a todos!