Mis sesiones ya no tienen objetivo, solo busco fluir.
Estos días, trabajando con clientes, he notado una gran transformación, simplemente dejando de querer alcanzar algo, o dejando de querer llegar a una meta, de monetizar X. La clave está en ver la realidad tal como es, la meta realmente está en fluir en el camino... Con las personas con las que hago sesiones, se vive increíble, cuando llegas al punto, de no mostrar resistencia, abandonando la necesidad de controlar los eventos, no forzar nada, y vivir en el presente. No obligo a mis clientes a cambiar, no impongo mis interpretaciones, ahora busco un lugar en el que encontrarnos, más que intentar llevar a una persona de un lugar a otro.... No busco llevar a los pacientes, donde yo creo que deberían estar, busco crear un espacio donde encontrarnos, descubrir lo que necesita, y avanzar desde ahí. Ahora que me he desapegado del resultado, me he centrado en tomar las mínimas acciones posibles, con el mínimo esfuerzo posible, que no me desplacen demasiado del centro, siendo eficiente. Esto se refleja en mis clientes, según el nivel de consciencia que tengo ahora, de alguna forma, no fuerzo a nadie en mejorar, porque yo no me fuerzo a mejorar, les enseño a ser flexibles, (porque yo soy más flexible ahora), y encontrar la fuerza en ese flow (porque yo encuentro la inspiración cuando voy fluyendo). No hay una guía, de primero esto, y luego lo otro, porque he visto (en mi experiencia propia), cuando más intento alcanzar algo, más se aleja. Más bien soltar ideas rígidas, soltar el control, etc. Toda esta maravilla ocurre desde la transformación subconsciente realizada con Emil. ¡Un fuerte abrazo a todos!