Carl Gustav Jung, hombre del siglo XXI: ruptura con Freud, prejuicio académico y anticipación de una psicología compleja Dr. José Manuel Bezanilla Resumen Este artículo sostiene que la ruptura entre Sigmund Freud y Carl Gustav Jung no puede comprenderse sólo como una divergencia doctrinal ni como una incompatibilidad personal. Fue, simultáneamente, un conflicto teórico, afectivo e institucional: la discrepancia sobre la libido, el símbolo y el alcance explicativo de la sexualidad se intensificó dentro de una relación investida de expectativas filiales, sucesorias y políticas para el naciente movimiento psicoanalítico. Como resultado, Jung fue recibido durante décadas bajo una caricatura persistente: el “místico”, el “irracionalista” o el “traidor” al proyecto científico freudiano. Dicha imagen contribuyó a su marginalización relativa en los ámbitos universitarios y a una lectura superficial de su obra. Frente a esta reducción, se argumenta que la psicología analítica —también llamada por Jung psicología compleja— surgió de una matriz clínica, experimental, simbólica y transdisciplinaria: los experimentos de asociación verbal, la teoría de los complejos, la confrontación con el inconsciente, Eranos y el diálogo con Wolfgang Pauli. La tesis central no es que Jung anticipó varias de sus intuiciones: autorregulación, no linealidad, emergencia, tensión de opuestos, compensación, interdependencia entre observador y fenómeno, y crítica del causalismo reductivo. En ese sentido, Jung puede ser leído como un pensador adelantado a su tiempo, cuya obra ofrece claves para comprender los malestares del siglo XXI. Introducción La recepción académica de Carl Gustav Jung constituye una paradoja notable. Su vocabulario —inconsciente colectivo, arquetipo, sombra, persona, introversión, extraversión, individuación y sí-mismo— ha impregnado la psicoterapia, la crítica literaria, los estudios religiosos, el cine, la cultura popular y diversas formas contemporáneas de reflexión sobre la subjetividad. Sin embargo, en numerosos espacios universitarios su obra ha sido tratada de manera parcial, lateral o reducida a un repertorio de conceptos aislados. Esta tensión entre influencia cultural y marginalidad académica exige una revisión histórica y epistemológica.