Darte cuenta es un comienzo precioso, pero todavía no es transformación.
Y quizá estos días lo hayas sentido en ti.
A veces uno comprende algo con mucha claridad. Ve una dinámica. Reconoce una frase interior. Entiende por qué calla, por qué cede, por qué sostiene más de la cuenta o por qué vuelve a lugares que ya no le hacen bien.
Y, aun así, cuando llega la escena real — una conversación difícil, una petición, una mirada, un silencio—, aparece de nuevo la reacción conocida.
Entonces surge una pregunta muy humana:
—“Si ya lo veo, ¿por qué me sigue costando tanto?”, "¿por qué se sigue repitiendo la misma situación ?”
“¿ya no lo había sanado?"
Te lo digo con mucho cariño: porque comprender necesita muchas veces tiempo para bajar a la vida.
Necesita práctica. Necesita repetición. Necesita paciencia. Necesita volver a mirarlo cuando se activa, ensayar una respuesta distinta, equivocarse a veces, volver a empezar y hacerlo acompañado por una mirada que no te juzgue.
Hay transformaciones que necesitan un camino.
“Caminante no hay camino, se hace camino al andar..”
Hermaguit@ sigue practicando, no te rindas, tú puedes, lo vamos a lograr 🙌🏼🔥🫶🏼❤️🌷🫂🙏🏼.
Comparte en comentarios tu sentir y como complementarias esta información con lo que vamos experimentando y aprendiendo en Camino Blanco