Es importante conocerte a ti misma, al menos mínimamente. Cuanto más conoces sobre ti: que te guía, que te hace reaccionar, que te repele, que te condiciona...más posibilidades tienes de ser la persona y el profesional que deseas ser; aunque hay facetas personales que solo se descubren en las pruebas y se forjan en ellas y con los nuevos retos.