Reflexión persona de viernes
Hoy tuve una reunión importante de trabajo. No fue buena —mirándola con ojos humanos, obviamente—; hubo muchos problemas y temas sin resolver. Las primeras ideas que venían a mi mente eran las de encontrar responsables (y créanme que los encontré). En medio de la reunión, le pedía al Señor que me mostrara qué había en mí. A veces podríamos descansar en que otros son los responsables y así encontrar "paz". Pero una de las cosas que Dios nos enseña es a preguntarnos: "¿Qué hay de nosotros?". Queramos o no, Dios siempre nos va a demandar obediencia; seamos o no responsables directamente, siempre estamos llamados a cuestionarnos: "¿Qué pude o puedo hacer yo, desde mi lugar, para ayudar a otros?". No me refiero a entrometernos en lo persona de otras personas, me refiero a preguntar: “Señor, ¿qué quieres que yo haga?” Estamos llamados a buscar la voluntad de Dios en nosotros en cualquier situación. No creo, para nada, que la voluntad de Dios sea solo decir: "Uf, no fue mi culpa". Que Dios nos lleve, cada vez más, a ser como Cristo. Saludos y un fuerte abrazo a todos. MRC