Mi querido amigo Acúfeno… hoy estás especialmente escandaloso, ¿eh? 😌 Ayer fui hasta Carrión de los Condes, ese pueblo mágico de Palencia, y me perdí tanto en su belleza, en su paz y en su encanto que ni siquiera te sentí. Por unas horas fuiste invisible… y fue maravilloso. Pero algo de lo que comí te despertó con ganas de llamar mi atención, y hoy suenas más fuerte que nunca. Pues aquí estoy, mirándote con cariño y diciéndote con el corazón: **no te tengo miedo**. Hoy me espera una comida llena de risas con mi familia, una procesión preciosa esta tarde en Valladolid y luego un rato bonito con mis amigos. Y pienso vivirlo todo intensamente, sintiendo cada momento. Tú puedes sonar… pero yo elijo disfrutar. Tú puedes molestar… pero yo elijo agradecer. Gracias, vida, por regalarme otro día tan bonito a pesar de todo. Gracias a mi cuerpo, a mi mente y hasta a ti, amigo Acúfeno, por recordarme lo fuerte que soy y lo mucho que amo estar viva. ❤️ No me vas a vencer. Hoy tampoco.