Somos muchos los que tenemos instalado un programa en nuestra mente. ¿Te suena algo de esto? 👇 🔹 Exceso de trabajo y perfeccionismo: La creencia de que el éxito profesional es el único camino válido y que el descanso debe ganarse a costa de la salud. 🔹 Buscas constantemente algo mejor: Nunca estás satisfecho con tus logros y siempre ves oportunidades de mejora que, inevitablemente, hacen que pierdas interés por tus logros y no los valores. 🔹 El miedo al fracaso te obsesiona: Tanto que prefieres permanecer en la situación en la que estás a crecer personal, familiar o laboralmente. Las últimas semanas estuve charlando tranquilamente con muchas personas que se encontraban en momentos vitales de búsqueda de empleo y/o reconversión profesional. 💡 En un momento te lo conecto todo… A mí, personalmente, lo que más me perjudicaba era pensar que en cuanto consiguiera algo, por ejemplo, un trabajo; llegados a ese punto podría ahorrar un poco de dinero para emprender. O bien, hacer una inversión en una formación, o independizarme, o pagar unas vacaciones… Lo importante no era lo que pudiera hacer, sino que estaba viviendo en un tiempo futuro que aún no había llegado, y estaba dejando de hacer cosas pensando justo en ese futuro y desconectando de la realidad de mi presente; además, pensaba que en algún momento llegaría una epifanía que me sacaría de esa situación y mientras… era incapaz de tomar acción. 😔 Eso me generaba estrés y ansiedad. A su vez, como no lo alcanzaba, me sentía infeliz, triste, con una carga más pesada por pensar que no estaba consiguiendo lo que se suponía según mi edad y, en comparación con mis amigos, tampoco conseguía lo que la sociedad marcaba. Aparecía el sentimiento de culpa y de no ser suficiente. 👉 Justo esto es lo que estoy viendo semana a semana. Muchas personas pensando en que cuando tengan X, se pondrán a hacer Y. Personas maravillosas, grandes profesionales, pero que están estancadas por diferentes causas, entre ellas: ⚠️ LA FELICIDAD APLAZADA