Hay algo que me tiene inquieto: El vicio de empezar de cero.
Lo veo constantemente. Alguien prueba una idea, no funciona en dos semanas, y en lugar de ajustar, decide que la estrategia entera está mal. Borra todo, compra un nuevo curso, y dice la frase mágica: "Ahora sí, esta vez es la buena." Y el ciclo se repite. Me he encontrado pensando en lo mismo varias veces, y creo que hay tres razones que explican por qué nos condenamos a este “déjà vu” constante. La primera razón es la adicción a la novedad. Empezar algo nuevo es emocionante, hay una descarga de dopamina asociada con la planificación, la compra de herramientas, y la sensación de que el pasado quedó atrás. Es un reinicio mental que te permite ignorar la incomodidad de la ejecución, es más fácil empezar de nuevo que seguir cavando en el mismo lugar cuando el progreso se pone lento. La segunda razón es que confundimos la actividad con el progreso. Cuando empiezas de cero, tienes una lista gigante de cosas por hacer: configurar la web, crear tus redes, investigar el nicho. Todas esas tareas te hacen sentir productivo, estas ocupado, estas haciendo cosas, pero en realidad, estás evitando el único trabajo que importa: El que te da resultados. El problema no es que la estrategia anterior fallara, sino que no le diste tiempo para que empezara a funcionar, y en lugar de enfrentar esa verdad, prefieres la ilusión de un nuevo comienzo. La tercera razón es la más incómoda: El miedo a la continuidad, si sigues con la estrategia anterior, tienes que enfrentar los errores que cometiste. Tienes que admitir que invertiste tiempo en algo que no salió como esperabas. Empezar de cero es una forma de proteger tu ego, es como decir: "Esa persona que falló era la versión anterior de mí. Yo, la versión 2.0, no cometeré esos errores." Pero la versión 2.0 comete los mismos errores, solo que con un logo diferente. Yo también viví en ese ciclo. Durante un año, cambié de nicho tres veces, cada vez, sentía que había encontrado la clave, compraba el curso, veía el tutorial, y empezaba con una energía brutal.