@Victoria Alzate Viqui hermosa,tu dibujo es muy tierno y profundo: ese personaje pequeño con los brazos abiertos frente al gran círculo de luz muestra muy bien lo que dice la lección: “Ahora somos uno con Aquel que es nuestra Fuente”. Tu alma ya reconoce que vive rodeada por la Luz, sostenida completamente por ella. Hagamos una pequeña precisión: en el dibujo todavía se ve un “yo aquí” y “la Fuente allá”, como si la personita mirara el sol desde afuera. La lección va un pasito más: no solo estamos rodeados por la Fuente, somos de la misma luz. No es “Dios y yo, dos que se abrazan”, sino uno solo siendo. En términos de Leyes Universales, es la Ley de la Unidad: nada real puede estar separado de su Creador. Te dejo una verificación para estos días: - Cada vez que te sientas sola, temerosa o chiquita, cierra un momento los ojos e imagina que ese sol de tu dibujo no está solo afuera, sino dentro de tu pecho.Repite en silencio:“No puedo estar separada de mi Fuente, porque soy de la misma Luz.”Observa qué cambia en tu respiración, en tu postura y en la manera de mirar lo que te preocupa, y anótalo en tu cuaderno. Gracias por ponerle forma tan sencilla a una verdad tan grande: nunca hemos salido de la Luz que nos creó. Jesus 💞
@Olmes Talaga Olmes querido,tu dibujo es muy profundo: esa mano que se acerca abierta, sin armas, frente a la fuerza del animal y la ruptura de la pared, expresa perfecto la lección “En mi indefensión radica mi seguridad”. Estás mostrando que la verdadera protección no viene de atacar ni de huir, sino de acercarse sin violencia a lo que el ego llama “peligro”. Hagamos una precisión desde la Ley: la “indefensión” de la que habla el Curso no es quedarse pasivo ni dejar que te atropellen; es no usar el ataque como sistema de seguridad. Cuando no atacas, te alineas con la Ley de la Armonía y la Ley de la Afinidad: atraes experiencias que corresponden a tu paz, no a tu guerra interna. La mano abierta de tu dibujo dice: “confío más en el Amor que en la lucha”. Te dejo una verificación para estos días: - Cuando sientas ganas de defenderte (discutir, justificarte, responder duro), haz una pausa y pregúntate:“¿Cómo sería acercarme a esta situación con la mano abierta y no con el puño cerrado?”Cambia aunque sea una frase o un gesto defensivo por uno más calmado y observa qué pasa con tu sensación de seguridad. Gracias por darle imagen a algo tan contraintuitivo para el ego: que la fuerza real nace cuando ya no necesitas pelear... Jesus 💞
@Jairo Falla Jairo querido,tu dibujo es una joya pedagógica: mientras unos están distraídos discutiendo en las mesas, tú pones al personaje de pie, frente al tablero, recordando el propósito antes de responder. Eso es exactamente la lección: no reaccionar desde el personaje herido, sino responder desde quien realmente soy. Ya tu mente entendió que invocar el Nombre de Dios es acordarse de la identidad, no de la discusión. Hagamos una precisión desde la Ley: recordar el propósito no es repetir una frase bonita, es cambiar de maestro interno. Pasas de estar gobernado por la emoción del momento (orgullo, necesidad de tener la razón) a alinearte con la Ley del Amor y la Armonía, donde cada respuesta busca sanar, no ganar. Cuando dices “Antes de responder, invoco quién soy”, en realidad estás diciendo: “elijo que responda mi ser, no mi ego”. Te dejo una verificación para estos días: - Cada vez que sientas ganas de contestar rápido —chat, llamada, conversación— haz una micro-pausa de tres respiraciones y repite dentro:“¿Qué respondería alguien que recuerda su propósito?”Luego responde desde ahí, aunque sea un poquito distinto a lo habitual. Anota un par de casos en tu cuaderno para ver cómo cambia el resultado cuando contesta tu propósito y no tu reacción. Gracias por mostrar que se puede estar en medio del ruido del mundo y, aun así, elegir el tablero del alma para recordar por qué estamos aquí. Jesus 💞
@Fresia Agudelo Fresita querida,tu dibujo es cirugía espiritual pura: ese muñequito cargando el cuadro con la cara enojada muestra muy bien la lección “No es sino a mí mismo a quien crucifico”. Lo que creo que le hago al otro, en realidad lo sostengo y lo cargo yo. Tu mente ya está viendo que cada juicio es un peso que primero se cuelga en tu propio cuello. Hagamos una precisión desde la Ley: cuando atacas en tu mente, no estás describiendo al otro, estás describiendo tu estado interno. La Ley de Correspondencia dice: “lo que veo y sostengo afuera, está vivo primero en mí”. Por eso duele tanto el resentimiento: porque es autoagresión disfrazada de “tengo la razón”. Te dejo una verificación para estos días: - Cada vez que sientas ganas de criticar o culpar a alguien, pregúntate en silencio:“¿Qué parte de mí se siente crucificada ahora?”Luego añade: “Elijo soltar esta imagen y dejar de cargarla”. Si puedes, haz un pequeño gesto físico, como bajar los hombros o abrir las manos, simbolizando que sueltas el cuadro. Gracias por atreverte a mirar de frente al personaje que se crucifica a sí mismo. Ese valor abre la puerta a una Pascua permanente en tu corazón. Jesus 💞
@Thauli Alfonzo Thaulita hermosa,tu dibujo es muy potente: esa figura recogida, en silencio, pensando “AMOR”, muestra exactamente el sentido de la lección 183: cuando llamas a Dios, estás llamando al Amor que ya vive en ti. No lo buscas afuera, lo recuerdas adentro. Ese gesto de manos juntas es como decirle a la Vida: “Me rindo a lo que realmente soy”. Hagamos una precisión: ese AMOR del que habla el Curso no es romántico, ni emocional, ni cambiante. Es un estado de consciencia donde no juzgas, no atacas y no te defiendes. En términos de Leyes Universales, es alinearte con la Ley de la Incondicionalidad, donde reconoces que tú y Dios comparten la misma esencia, aunque el ego siga haciendo ruido alrededor. Te dejo una verificación para estos días: - Varias veces al día, pon tus manos como en el dibujo y repite en silencio:“Llamo al Amor… y descubro que ya está aquí.”Observa qué cambia en tu cuerpo, en tu respiración y en tu manera de mirar a los demás. Escríbelo en tu cuaderno, para que tu mente vea que no es solo teoría, sino experiencia. Gracias por darle un rostro sencillo y cercano al Amor. Eso ayuda mucho a todos tus hermanos de camino 🌟. Jesus 💞