Y cuando siento fuerte hacerlo o no hacerlo, me dejo llevar por mi sentir... El taller de conflictos de pareja estaba en la plataforma esperando a ser abierto pero no le prestaba atención. Hace unos días me habló una persona para hacer una sesión de biodescodificación. “¿Cuál es motivo de tu consulta?” Pregunté, religiosamente. En su respuesta, que fue larga y lastimosa, resonó: “No puedo cortar, no quiero más esto, no nos hace bien a ninguno… pero intento, intento y algo hace que vuelva, no quiero esto, ya. Quiero ser libre” Digo resonó, en mí, recordándome mi propia historia, con mi ex pareja. Para mis adentros pensaba “Santa de mi alma, no me expliques más que ya entendí todo porque ya estuve ahí”, pero soy una buena alumna del IACE, así que me despegué de la identificación y sólo me dediqué a explicar un poco de lo que podríamos hacer, arreglar día, horario y lugar. Inmediatamente se me vinieron las caritas de Walter y Liliana en la portada del curso que tanto había ignorado. Lo que siguió fue mágico, como la vida misma… Además de un curso completísimo, enriquecedor por donde se mire, encontré las herramientas de cómo realizar las sesiones con mi consultante paso a paso, ejercicios prácticos y una meditación de corte hermosísima. Y sé que están leyendo esto y sacando conclusiones de que también me sirvió para comprender mi propia historia. ¡Claro que sí! Sin embargo, esto no es lo más significativo. Lo más significativo es que este curso de Biodescodificación de los conflictos de pareja, me llegó en este preciso momento de mi vida, para mirar mi historia actual con gratitud, con amor y comprensión, entendiendo qué fue lo que nos unió y qué es lo que nos está conduciendo por un nuevo ciclo. Siento mucha gratitud por haber aprendido a aceptar y confiar en lo que la vida me va trayendo. Y hoy agradezco a Walter, a este grupo, a esta plataforma con todo lo bueno que tiene para el servicio del crecimiento personal e integral. 💜💜💜