Ingrid querida, antes que nada: qué lindo gesto activar la batiseñal en vez de cargarlo sola. Eso ya dice mucho de vos como profesional. Te abrazo primero, porque se nota el cansancio y la angustia en cómo lo escribís, no solo el de la mamá: el tuyo también. Estás sosteniendo a una familia entera en un momento díficil, y percibo en tus palabras una cierta autoexigencia en encontrar la respuesta perfecta. Lo que veo: hay tormenta que cayó toda junta — terremoto, pérdidas, un hermano nuevo, mamá en modo nido total. El cuerpo de un nene de 9 sigue muy pegado al campo emocional de su mamá, así que no extraña que el síntoma aparezca justo los lunes: es el corte entre “estar con mamá el fin de semana” y “soltar para ir afuera”, justo cuando en casa hay un bebé ocupando el lugar que él sentía propio. No es casualidad, el conflicto biológico puede estar rondando el "separación y desprotección de la familia más amenaza de perdida de territorio" hay un niño nuevo y un conflicto de separación por la familia. Es un conflicto biológico del niño que a través de mamá se puede liberar. Por otro lado, cuando mamá mejore indagaría en esta problemática en su historia personal, adolescencia y niñez. Algo importante: te frenás para no tocar a la mamá, por cuidarla. Está bien cuidarla. Pero evitar del todo ese territorio puede dejar la raíz sin tocar. No hace falta ir profundo con ella; alcanza con sostenerla un poco, que entienda lo que le pasa al hijo, y sobre todo que consiga apoyo real en casa para no cargar todo sola. Y sobre la medicación: no es una derrota. Dos meses sin poder sostener el cole es serio, y pedir una mirada médica en paralelo no te saca mérito, te suma red. En la medida que tiene su tratamiento médico y la mamá se recupera para llevar un acompañamiento en biodescodificación con mayor estabilidad seguramente sea beneficioso para ambos, para la mamá y para el niño. Traé el caso a supervisión para analizarlo en profundidad. Un abrazo enorme.