Sé que hay días en que el diagnóstico pesa más que otros. Que a veces la dieta, los medicamentos y las citas hacen que te preguntes cuándo fue la última vez que viviste sin pensar en tu enfermedad. Pero quiero que tengas esto presente: 1.Los pacientes renales que se mantienen activos emocionalmente , con propósitos, rutinas y conexiones sociales tienen mejor respuesta al tratamiento y menos hospitalizaciones. No es motivación, es evidencia. 2.La depresión afecta a 1 de cada 3 personas con enfermedad renal crónica. Si te sientes triste, ansioso o desconectado, eso no es debilidad o flojera es una complicación de la enfermedad que también se trata. 3.Pausar actividades que amabas como trabajar, viajar, hacer ejercicio no tiene que ser para siempre. Muchas veces hay una forma de adaptarlas. ¿Hay algo que hayas dejado de hacer desde tu diagnóstico y que extrañas? Cuéntame para poder ayudarte ⬇️