Hermano, primero que todo, respeto. Estás trabajando, estudiando y además quieres cuidar tu cuerpo. No será fácil, pero tampoco es imposible. Mi prioridad sería esta: 1. Protege tu sueño. El gimnasio no compensa dormir poco. Cuando salgas a las 7 a.m., llega a casa, come algo ligero, oscurece tu habitación y duerme 7-8 horas seguidas. Usa cortinas blackout, tapones si hace falta y evita el celular antes de dormir. 2. Entrena 3-4 días de calidad, no 6 o 7. Con tu rutina actual es mejor hacer menos, pero recuperarte bien. Enfócate en ejercicios compuestos (sentadilla, press, peso muerto, dominadas o jalones, remo) y progresar poco a poco. 3. Come suficiente proteína (1.6-2.2 g por kg de peso), muchas frutas y verduras, carbohidratos alrededor del entrenamiento y mantente hidratado durante el turno nocturno. Evita vivir a punta de bebidas energéticas. 4. Los días libres aprovecha para recuperar, no para desvelarte más. Mantén un horario de sueño lo más parecido posible. Recuerda que la grasa abdominal no se elimina con ejercicios específicos. Se irá reduciendo cuando mantengas un déficit calórico moderado, entrenes con constancia y descanses bien. Y algo importante: esto no tiene que ser para siempre. Si tu plan es terminar la universidad y cambiar a un mejor horario, entonces este sacrificio tiene una fecha de salida. Enfócate en sobrevivir esta etapa sin destruir tu salud. Mucho ánimo, hermano. A los 22 años tienes tiempo de sobra para construir un gran físico y una gran carrera. La constancia le gana a la perfección. 🔥