Cuando la conocí, era una mañana 20 de julio de 2016, 11 kej en la cosmovisión maya. Kiej significa los cuatro pilares que sostienen el cielo y la tierra. Es el conocimiento del poder por medio de la existencia física: Releb’al Q’ij (la salida del sol, oriente), Ruqajib’al Q’ij la bajada del sol, occidente), Rajtz’uk Kaq’iq’ (camino del viento o de los aires, norte), Rajtz’uk ja’ (camino del agua, sur). Los cuatro puntos cardinales y los cuatro caminos. Es el guardián de los bosques y la naturaleza, el encargado de guardar el equilibrio entre el humano y la Madre Tierra. Significa el venado y el caballo. Son los cuatro pilares que sostienen el cielo y la tierra, las fuerzas y los poderes que cargan los destinos de la humanidad, la realización de la existencia física, la comida, el poder de complementación, el viento que pasa y el guardián del bosque. Nunca se me olvidará su mirada, su cuerpo cansado de vivir tantas injusticias, así la vi detrás de una peluca muy maltratada unas botas negras hasta las rodillas con los tacones claqueando de tanto caminar y su blusa fucsia, de tanto buscarse la vida el pan el techo dónde dormir. Ese día Santiago mi hijo tenía muchas ganas de ir al parque Morazán es uno de sus favoritos, eran más o menos las diez de la mañana, entramos al parque y como a los 5 minutos de estar jugando, riéndonos, divirtiéndonos. No pude NO verla, su rostro delataba sus 14 años de edad, yo solo no quería creer aquella imagen y le pregunté a mi hermana si veía lo mismo que yo, que la niña a la que mirábamos sentada en una banca siendo humillada y discriminada por los padres de familia que llevaban a sus hijos ese día al parque, la miraban con desaprobación. Pero su rostro reflejaba mucho más; dolor, indignación, sufrimiento, años y años de tortura. No tenía mucho dinero así que la invité a comer un helado, aquel helado de fresa que sería el primer vínculo, para conocer su historia.Le dije: -Me llamo mishell y vos? A lo que respondió tímidamente -Rubí, me vio avergonzada y agregó pero soy niño.