He estado ausente en Instagram estas últimas 2 semanas. Además venía cargando con una fricción que hacía tiempo que no sentía. Así que decidí parar a observar qué estaba pasando realmente. Después de 2 semanas de mucha autoobservación y indagación, Estos son 9 insights profundamente liberadores que he integrado (y sigo integrando) que te ahorrarán mucho sufrimiento en tu camino como líder, emprendedor y referente. 1. La imagen ideal que tienes de ti mismo puede convertirse en una prisión. Me di cuenta de que no resistía crear contenido porque sentía que no estaba siendo coherente con la persona que creo que "debería" ser. Al no mantener mi rutina, mi estructura y mis estándares habituales, una parte de mí sentía que me estaba fallando y que, por tanto, no tenía autoridad para compartir mi mensaje (esta conclusión sucedía a nivel inconsciente claro). Entonces, resistía tomar acción. Esta imagen idealizada generó una importancia interna excesiva que generaba culpa y conflicto interno lo cual creaba fricción para accionar. Rápidamente esto creaba un círculo vicioso: sentía esa fricción a accionar, no accionar creaba culpa, esa culpa reafirmaba la importancia de esa imagen idealizada, eso creaba distancia entre "yo" y esa imagen, lo cual generaba más fricción a accionar, más culpa, y así... En lugar de aceptar y escuchar esa parte que sentía fricción, relacionarme con ella desde la consciencia, soltar la identificación y dejarme escoger como el ideal de nuevo, me quedé atrapado en la identificación de "no haber cumplido". 2. La distancia entre quien eres y quien te exiges ser genera culpa. Cuando conviertes tu ideal en una condición para valorarte, cualquier incoherencia se interpreta como una prueba de que no eres suficientemente disciplinado, capaz o válido. Y desde esa culpa, no solo dejas de actuar: empiezas a desconfiar de ti. Esa desconfianza en uno mismo y en la vida es la que te paraliza. El error deja de ser algo que hiciste y pasa a definir quién crees que eres.