Esto está resonando con muchos de vosotros.
En la sesión grupal de este lunes y en un post que hice antes de ayer compartí sobre la razón silenciosa por la que no estás pudiendo encarnar tu potencial y integrar las partes de ti que lo impiden. Esa razón, es la intención y la actitud con la que te trabajas. Como pude ver en varias sesiones con clientes y en mi propia transformación, este es un elemento que casi nadie tiene en cuenta y marca la diferencia entre atascarte en tus resistencias + identificarte con ellas y actuar en lo incómodo, nuevo y desconocido anclado en la consciencia que eres. Por eso cada vez que has recurrido a una nueva herramienta, información o método has llegado al mismo lugar. Dejar atrás un viejo patrón, encarnar una nueva identidad, reprogramar tu subconsciente, solo es sostenible en el largo plazo si sueltas la necesidad de arreglarte y cambiarte. Porque cuando sueltes esa imposición, dejarás de silenciar, luchar, y suprimir el contenido inconsciente que te hace seguir reaccionando igual. En ausencia de ese conflicto aparecerá la presencia integradora de tu consciencia capaz de sostener la parte de ti que te limita y mantiene en niveles inferiores de consciencia. Tu capacidad para sostener el dolor y la incomodidad en consciencia traerá consigo la claridad, la confianza y la certeza de escoger lo nuevo en el presente. Esto es porque reconociste, trascendiste y integraste la parte de ti que no permitías ser. En el momento que permites la existencia de tu oscuridad, la puedes dejar de marginar y echar a un lado. Cuando ocurre eso, dejas de alimentar su poder y necesidad de ser vista o escuchada (que luego brotaría inconscientemente cuando una situación o persona la confrontase). Al agotar la energía estancada de esa parte, liberas la carga que mantiene fijas las asociaciones negativas a la conducta, objetivo o situación que quieres afrontar. Libre de esa carga, ya no hay elementos inconscientes (sensaciones, imágenes mentales, emociones, pensamientos) con los que puedas identificarte y limiten tu auto percepción o la percepción de la realidad.