Cuando estaba a punto de cumplirse el séptimo centenario del nacimiento de Dante Alighieri, el gobierno italiano encargó a Salvador Dalí la ilustración de su obra cumbre, La Divina Comedia, encargo que finalmente no culminó por la polémica desatada al asignar el trabajo a un pintor español en lugar de a un italiano. No obstante, Dalí decidió llevarlo a cabo y terminó las 100 acuarelas encargadas que fueron trasladadas posteriormente a matrices de madera. Estas xilografias reflejan la visión particular de Dalí del texto, personajes y pasajes de la obra mencionada. En la Casa Botines de León, que como sabéis es un precioso edificio diseñado por el gran Gaudí , me encontré una exposición con estas xilografias, algunas de las cuales me gustaría compartir con vosotros.