Cuando el tiempo te absorbe
No siempre te das cuenta. Empieza en lo pequeño: un minuto que se alarga, una hora que desaparece, y de pronto ya no sabes en qué momento dejaste de estar presente. Cuando el tiempo te absorbe, te vuelves rutina, te vuelves prisa, te vuelves ausencia. Caminas, hablas, respiras, pero algo de ti siempre se queda atrás. Y entonces entiendes: "No es el tiempo el que pasa, eres tú quien se va disolviendo en él" Y si, el tiempo me ha absorbido y por eso la ausencia. Estare presente y ya no dejare el tiempo me absorba. Saludos!!!