Cuando decides creer, das un paso hacia lo desconocido con la certeza de que Dios ya estuvo allí antes que tú… La Fe abre puertas que la razón no alcanza, y te lleva a lugares que jamás imaginaste: lugares de paz, de bendición, de propósito…: No se trata de entenderlo todo, sino de confiar en que, aunque no lo veas ahora, Dios está preparando algo más grande de lo que puedes imaginar...: