Síndrome del Límite Superior
Tomás, me encantó el tema del Síndrome de Límite Máximo o Superior, que abordaste en la mentoría del 4 de febrero. Y quería compartir en comunidad una reflexión de cómo lo he vivido. Creo que cuando elevamos nuestra energía, nuestra frecuencia vibratoria, y somos más nosotros mismo, y la vida resuena con ese yo superior que va aflorando, es necesario, para seguir avanzando en nuestro nivel de consciencia, que usemos ese nuevo nivel alcanzado para ver algunos patrones y dolores profundos, que correspondían a otra energía, y que antes no teníamos la frecuencia vibratoria requerida para reconocer y transmutar. Y es que como las emociones se expresan en biología, hormonas, químicos de nuestro cuerpo, a veces se quedan dentro. Y cuando llegamos a este nuevo nivel vibracional, nos toca purgar esa materia acumulada que ya no podemos seguir cargando y que necesitamos soltar para subir al siguiente nivel. Entonces si este proceso se vuelve muy físico, pensamos que lo que vemos que sale de nuestro cuerpo es enfermedad, cuando estamos en una crisis curativa. Así tenemos la oportunidad de ejercer este nuevo yo que somos, para abordar esos asuntos llevando Luz desde esta nueva energía y vibración, y así nos transformamos y logramos despegar nuevamente. Como una gran rueda que nos lleva arriba, y cada tanto, nos sumerge y emergemos “más máximos”. Ahí es donde las herramientas que nos mencionas, prácticas me gusta decir, nos ayudan a sostener la energía de nuestro yo superior para traspasar esas vivencias con Amor, Gratitud y Alegría y continuar. Al sostener esos hábitos-rutinas-ritos afines a nuestra Naturaleza, de respiración, ayuno, alimentación viva, agentes naturales, gesto contemplativo, etc. practicamos nuestro poder y alcanzamos claridad para Ser. Para mí ha sido importante reconocer que no ha sido un error, que es parte del proceso para limpiar nuestro campo e impactar ese entorno que trae desafíos y así inspirar a otros para que ellos también despierten a revisar quién quieren Ser. Porque ser coherentes en nuestro entorno a veces requiere valentía, pero al resonar cada vez más personas juntas, vamos elevando la frecuencia vibratoria de toda nuestra realidad y podemos pensar en un mundo nuevo también, no sólo para nosotros sino para el bien de nuestro mundo y de la humanidad. Gracias por esta comunidad donde poder juntos motivarnos e inspirando mutuamente para generar un salto de oportunidad y realidad.