🐱 Mi gata en celo, el desvelo y la lección de "vibración" que no me esperaba 🐾🔊
Esta noche me he desvelado después de mi "siesta terapéutica" (mala idea, lo sé), pero el postre (y eso que no cene), ha sido escuchar toda la noche a mi gata cantarle a la luna con una intensidad que ya quisiera cualquier cantante de ópera. Pero la cosa no queda ahí: mi perro, un gigante de 90 kilos 🐶, ha decidido que no podía dejarla sola en este concierto y se ha puesto a aullar con ella. Imaginad la escena: 2 kilos de gata liderando la frecuencia y 90 kilos de perro haciendo los coros. Mientras intentaba meditar para no perder los nervios entre maullidos y aullidos, me han llegado estas lecciones directas del Akasha para mi negocio: El poder de la insistencia (sin miedo al juicio) 📣 Mi gata no se pregunta si está "siendo pesada" o si sus maullidos son "demasiado agresivos para su marca personal". Ella tiene un deseo, una meta, y lo comunica a los cuatro vientos. ¿Cuántas veces nos callamos nuestras ofertas por miedo a molestar? Ella no tiene ese bloqueo. Ella lanza su "campaña de ventas" cada 3 minutos. El liderazgo no entiende de tamaños (La vibración manda) ⚡ Es fascinante ver cómo una criatura de 2kg es capaz de arrastrar a su frecuencia a un animal de 90kg. En el emprendimiento, no gana el que tiene la estructura más grande o más capital, sino quien tiene la intención más clara. Si tu vibración es potente, los "gigantes" de tu sector acabarán escuchando tu canción. La energía que se desborda y se contagia 🐕 El celo es energía creativa pura que busca salida. Cuando esa energía no se canaliza, se desborda y afecta a todo el entorno (incluido al perro que no tenía nada que ver en el asunto). En el negocio, cuando tienes una idea y no la materializas, se queda ahí, gritándote por la noche.