El futuro no es IA o humano. Es ambos.
En California, en otros estados de EE. UU. y en muchos países, las leyes sobre IA ya están avanzando, pero es importante aclarar algo desde el principio: 👉 No existe todavía una ley general que obligue a etiquetar todos los avatares de IA en cualquier vídeo de redes sociales. A pesar de que muchas plataformas lo pueden exigir. Lo que sí existe —y esto es clave— son leyes de transparencia muy concretas, sobre todo en casos donde la IA puede inducir a error. Por ejemplo: - En California, los chatbots de IA están obligados a informar claramente de que son IA si pueden hacer creer al usuario que está hablando con una persona real. - En contenido político o deepfakes sensibles, es obligatorio indicar que se ha usado IA. - Y en muchos países (Europa incluida) se está endureciendo mucho el uso de imagen sin consentimiento y los deepfakes engañosos. - ¿Va a frenar esto a la IA?Para nada. La IA no va a parar.Lo que va a cambiar es cómo se usa y cómo se percibe. La gente se irá acostumbrando a seguir perfiles que saben que son IA.Habrá comunidades enteras alrededor de avatares, como ya empieza a verse con SORA y otros modelos.Nuevos formatos, nuevas narrativas, nuevas reglas no escritas. Pero aquí viene lo interesante: Existe un punto intermedio muy poderoso donde puedes aprovechar lo mejor de ambos mundos. Por ejemplo: - usar vídeos reales tuyos - y aplicar IA solo para mejorar: fondos, VFX, iluminación o efectos especiales Una versión “Hollywood” de ti mismo. También puedes grabar tus propios movimientos y luego sustituirte por un avatar, como ya comentamos en posts anteriores.La diferencia está en que el origen sigue siendo humano, y eso cada vez importa más. Ahora, algo muy práctico. Hace poco decidí cambiar de móvil. ¿Por qué?Porque cuando subes vídeos a redes sociales, la compresión destroza la calidad.Y si el vídeo ya parte de una calidad mediocre, el resultado final es horrible. Aquí hay una realidad incómoda:Apple tiene acuerdos especiales con las plataformas sociales.Por eso los vídeos grabados con iPhone se comprimen menos y mantienen mejor calidad.