Últimamente le he dado vueltas a algo que escucho constantemente.
Mucha gente que ya intentó ganar dinero online, que ya sabe lo básico y que ha consumido cursos, e incluso que ya ha tenido resultados aunque no tan constantes como quisiera dice: "Ya es tarde para mí." Sienten que lo han dato todo, pero están cansados de empezar de nuevo cada vez que algo les dejó de funcionar y sienten que el tren ya pasó. Hay varias razones por las que este pensamiento se instala, y casi ninguna tiene que ver con la realidad del mercado. 🔋𝐋𝐚 𝐩𝐫𝐢𝐦𝐞𝐫𝐚 𝐞𝐬 𝐥𝐚 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞𝐞𝐱𝐩𝐨𝐬𝐢𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐚 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐞́𝐱𝐢𝐭𝐨 𝐞𝐱𝐩𝐥𝐨𝐬𝐢𝐯𝐨. Ves a alguien que "facturó $10k en 3 meses" y automáticamente comparas tu proceso de años con su titular de tres meses. Sientes que si no tuviste ese despegue meteórico al principio, ya estás condenado a la lentitud. Pero la verdad es que la mayoría de esas historias omiten los años de fracasos, los productos que no se vendieron y el trabajo invisible que hubo detrás. Te comparas con un final de película, no con el proceso. 🔋𝐋𝐚 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐧𝐝𝐚 𝐫𝐚𝐳𝐨́𝐧 𝐞𝐬 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐮𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐦𝐚𝐝𝐮𝐫𝐞𝐳 𝐝𝐞𝐥 𝐦𝐞𝐫𝐜𝐚𝐝𝐨 𝐲 𝐬𝐚𝐭𝐮𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧. Crees que "ya es tarde" porque ves mucha gente haciendo lo mismo. Piensas que el nicho está lleno. Pero la realidad es que el mercado siempre tiene espacio para soluciones simples y directas. Lo que está saturado es el contenido largo, la promesa de transformación total y la complejidad técnica. Lo que la gente realmente quiere es algo que funcione hoy, sin tener que volverse un experto en el tema. Y eso, curiosamente, es lo que menos se ofrece. 🔋𝐋𝐚 𝐭𝐞𝐫𝐜𝐞𝐫𝐚 𝐫𝐚𝐳𝐨́𝐧 𝐞𝐬 𝐥𝐚 𝐦𝐚́𝐬 𝐢𝐧𝐜𝐨́𝐦𝐨𝐝𝐚: 𝐞𝐥 𝐦𝐢𝐞𝐝𝐨 𝐚 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐢𝐬𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚. Decir "ya es tarde" es una forma de auto-sabotaje que te permite dejar de intentarlo sin sentirte culpable. Es la excusa perfecta para no comprometerte con una sola cosa por un tiempo prolongado. Si crees que ya es tarde, no tienes que preocuparte por ser constante. Puedes seguir picoteando ideas sin la presión de ver resultados, porque total, "el juego ya terminó". Yo también me sentí así. Después de probar varias ideas que no funcionaron, me convencí de que mi momento había sido hace cinco años. Que ahora todo era más difícil, más técnico, más caro.