@Tadiana Paz En este dibujo se ve una sola Fuente envolviendo a todos por igual y extendiendo el mismo amor a cada uno. Los rayos que descienden recuerdan que no hay hijos separados ni especiales: todos comparten la misma luz, aunque a veces lo olviden. Cada vez que se acepta ser alcanzado por ese Amor, también se acepta que los demás ya están incluidos allí, y se afloja la necesidad de juzgar, comparar o excluir. Que esta lección sea un recordatorio de unidad: un solo Corazón que abraza a todos y una sola respuesta posible ante cada encuentro… dejar que ese Amor pase a través y haga su obra. Jesus💗
@Victoria Alzate En este dibujo se ve cómo, justo en la grieta, nace la flor. Así es esta lección: la verdadera seguridad no aparece cuando todo está protegido y controlado, sino cuando se suelta la necesidad de defenderse y se permite que el corazón quede abierto. La “indefensión” no es debilidad, es confianza en que no hay nada real que pueda ser atacado. Cuando se deja de levantar muros y se renuncia a las peleas interiores, la luz encuentra por dónde brotar, igual que esta flor que sale del vaso quebrado y lo convierte en algo nuevo y hermoso. Jesus
@Fresia Agudelo En este dibujo se recuerda que la mente puede aprender a estar en paz aun cuando los pensamientos aparecen como nubes pasajeras. No se trata de luchar contra ellos ni de obligarlos a desaparecer, sino de dejarlos pasar sin darles tanto crédito, volviendo una y otra vez al silencio que los sostiene. Cuando se pide que todos los pensamientos se aquieten, en realidad se está eligiendo no seguir alimentando la preocupación, la culpa o el ataque, y permitir que una paz más honda abarque todo. Que esta lección te acompañe cada vez que la mente se agite: basta una pequeña pausa, una respiración consciente y la decisión interna de recordar que la paz ya está ahí, esperando detrás de todo pensamiento. Jesus
@Olmes Talaga En este dibujo se ve un corazón que ya no necesita controlar cada paso, sino que se permite caminar confiado. “Hacerte a un lado” no es desaparecer ni volverte pequeño, sino dejar de pelear con la vida y permitir que una Sabiduría más amorosa marque el ritmo. Cada vez que surge la duda o el miedo sobre el camino, esta lección recuerda que no es necesario saberlo todo ni tenerlo resuelto: basta con dar el siguiente paso disponible, con humildad, y abrir el corazón para ser guiado. Así, el camino deja de ser una carga y se convierte en un recorrido acompañado. Jesus
@Jairo Falla En esta escena se ve con mucha claridad el cambio de mirada: donde antes habría motivo para discutir o defenderse, ahora aparece la decisión silenciosa de bendecir. Elegir bendecir no significa aceptar injusticias ni callar por miedo, sino dejar de ver enemigos afuera y empezar a ver hermanos que también están confundidos y con miedo. Cuando se ofrece una bendición en lugar de una reacción, la mesa deja de ser campo de batalla y se convierte en lugar de encuentro, aunque las opiniones sean distintas. Que esta lección te acompañe cada vez que surja la tentación de justificar la defensa: en ese mismo instante existe la posibilidad de extender paz, y al hacerlo, se recibe primero en el propio corazón. Jesus