Cosquillas al escuchar de dónde vienen las voces.
Fase 1.3: LIBERADO! Hola, amigos! Acabo de terminar mi tercera escucha de la maravilla de frecuencia Solfeggio que ha creado @Jordan Shine . Como cada día desde que empecé este segundo reto, me he mantenido durante toda la meditación en postura del loto 🪷 sin sentir un atisbo de dolor. Respiración sincronizada prácticamente todo el tiempo, excepto cuando me centraba en algún momento a poner la máxima atención a observar de qué parte de mí vienen las voces... Me encanta escucharlas, no sólo por lo amorosas y serenas que se sienten, sino porque me he dado cuenta de que ya no distingo si vienen del corazón o del cerebro o de alguna parte de mí ser que no está localizada en el cuerpo sino en la conciencia misma, que abarca Todo lo que es en Ella/Él. Empecé a sentir el corazón en la parte alta del orificio derecho de mi nariz, al minuto de iniciar la respiración. Tengo una herida ahí y antes no sentía nada de eso (todavía lo siento mientras os escribo ésto). Después se expandió a la parte de atrás de mi cerebro, la nuca y después la coronilla, hasta que empezaron a aparecer las voces... Cuando empezaron a escucharse más claramente empecé a sentir un cosquilleo. Era como si fuesen gotitas de agua que caen en un recipiente lleno al mismo ritmo que hablan las voces. Cuando las voces se paraban el cosquilleo también paraba. Es ahí cuando empecé a observar de dónde vienen las voces y ese cosquilleo me habla de la alegría inocente de ser amor y sentirlo tan bello como es, pues a ese momento no le falta nada. Jajajaja, al igual que a nuestra compañera @Lily Leal no me apetecía volver a mí realidad y me he quedado unos segundos sintiendo las pulsaciones de mi corazón que poco a poco van remitiendo intensidad. Prácticamente ya no lo siento y la propiocepción se ha diluido casi totalmente. Los ruidos del verano del exterior de mi habitación vuelven a percibirse y lo externo toma el protagonismo de nuevo... Aunque ahora sé, con absoluta certeza, que estoy ahí y aquí, en todas partes y en mí y ... Siento el poder de estar en mi centro, en paz y en la dicha de un ser total y completo.