Tribu, me presento con total transparencia. Lo que ven en estas fotos no es “antes y después” para impresionar a nadie. Es un recordatorio interno de algo que en la vida real pesa más que cualquier rutina perfecta: cuando la salud te obliga a frenar, lo único que te vuelve a levantar de verdad son los hábitos. Soy Diego Castro y por un tema de salud estuve fuera cerca de 1 año. No fue un “descanso”. Fue una pausa obligada que te reordena la cabeza: te das cuenta de que la vida real no se adapta a planes perfectos… y que, si no hay hábitos, no hay resultado. Hoy vuelvo con una decisión clara: volver a mi mejor versión, pero sobre todo recuperar lo más importante: la energía. Esa energía que te entrega el ejercicio bien hecho y una alimentación ordenada. La que se nota en cómo trabajas, duermes, piensas y te sientes. La mayoría busca el máximo esfuerzo. Yo aprendí a enfocarme en lo que realmente funciona: constancia. Mi regla es simple: mejorar 1% todos los días. No se trata de “hacerlo perfecto”. Se trata de hacerlo sostenible. ¿Qué cambió en mi enfoque? - Hábitos primero: rutina realista, sin extremos. - Constancia > intensidad: mejor poco y firme, que mucho y por semanas. - Alimentación con estructura: orden, porciones y coherencia (sin obsesión). - Ejercicio inteligente: progresión y técnica, no matarse. Si hoy estás en el “antes” (cansancio, poca energía, te cuesta volver), te entiendo. Pero te lo digo directo: no necesitas motivación eterna; necesitas un sistema que puedas sostener. Si llegaste hasta acá, quédate con esto: aquí no buscamos el plan perfecto, buscamos un sistema que funcione en semanas buenas y malas. Este espacio es para construir consistencia, recuperar energía, y volver a sentirnos dueños de nuestro cuerpo y nuestra mente, sin extremos. Desde hoy, mi compromiso es simple: volver 1% mejor cada día y empujar a que tú también lo logres con un método claro. Responde a este post con:(1) tu meta principal, y (2) tu mayor obstáculo actual. Con eso ajustamos el plan con foco y sin humo.