¿Te has parado a pensar si lo que aprendes en redes te está ayudando a crecer... o solo a consumir contenido?
Aprender IA suena a la habilidad del momento.
Pero hay otra menos visible que pesa más.
Saber filtrar.
El filtro es un músculo emocional. Te exige tolerar la duda, la lentitud, y la sensación de que el mundo va por delante de ti.
Y no se entrena en ningún curso.
Acabo de publicar el segundo post del blog. Una invitación a observar desde dentro la cabeza de un chico de dieciocho viendo un directo sobre IA. Cuento qué pasa por dentro y qué necesita entrenar de verdad — que no es lo que parece.
¿Qué es más importante para ti: saber más IA o saber filtrar?