Tales de Mileto decía: “La cosa más difícil de la vida es conocerse a uno mismo”. Y no le faltaba razón: tras la reunión, y un tiempo para meditarlo, he llegado a la conclusión de que hay un patrón que repito mucho: tolero comportamientos, lo cual suele resultar en un sentimiento de inferioridad. Actúo pensando en los demás y no en mí, y eso me deja en un mal lugar, porque nunca me veo a mí mismo. A decir verdad, creo que es hora de cambiar ciertas cosas, comportamientos, y sobre todo romper patrones, ya que uno de los drenajes más grandes que puede sufrir alguien viene de uno mismo. Y hasta que no encuentras tu herida, solo sabes que te estás desangrando, nada más.